El día que la compré, harta de pasar frío, me pareció estupenda. Claro está, en cuanto hizo su aparición el aparato de aire acondicionado,le dí puerta sin rencor ni malos rollos, todo lo contrario: la desmonté, la limpié y la guardé con su porex, bolsitas de plástico e instrucciones en su caja original esperando la ocasión de reaprovecharla.
Dos años estuvo de servicio que le valieron el apodo de "el asador de pollos", ya que ella(una estufa de cuarzo de pie) fue quien calentó mis ideas y fijó el color de mis mechas durante todo ese tiempo sin soltar una tos.
Ahora, esperaba paciente en el trastero a que alguna amistad con el contador pinchado necesitara de ella...
Ayer todo se precipitó, la estufa de gas perdía fuelle y amenazaba con incendiar la casa no sin antes acabar con nosotros. A riesgo de pagar muy caro el atrevimiento de añadir 2.000w a mi instalación vintage de electricidad la conecté...
No sabria explicar con palabras tamaña satisfacción, pues su lugar ideal fue a los pies de la cama, dónde sobrarían las sábanas en esta tarde de invierno que nos faltaba por despachar, así que me fui al baño, ni corta ni perezosa, a rasurar todo pelo innecesario, hacer una limpieza profunda de mi misma y hacer sitio para el oso que debía adentrarse en mis cavernas...
Nunca estuve tan cómoda en pleno invierno como el dia en que fue ella mi fuente de calor y luz, tiñiendo la habitación con su calidez de nivel 2.
Puedo deciros que empecé sola, muerta de curiosidad por ver cómo el cuerpo hambriento engullía mis pequeños dedos que se escurrían de un lado a otro buscando el lugar que ofrecía más presión.
Ya a dos manos, mi cavernícola apareció en la puerta: sorprendido ante tal iniciativa, decidió despojarse de la ropa que lo aprisionaba y vino a beber en compañía de mis dedos.
Ojalá pudiera contaros qué se siente cuando tus manos, las suyas y su lengua invaden tu cuerpo, o el placer que supone tener todas las líneas ocupadas....
Un polvo tribanda, eso es lo que fue, pues no hubo rincón que no fuera penetrado hasta el final, lo único que lamento es no tener más espejos en el cuarto y ver, además de sentir, todo lo que este hombre me ofrece.
Quizás la tecnología avance tanto que,algún día, pueda hacer de él tres hombres que me invadan al unisono sin temor a pillar un resfriado. Entonces, amigos míos, dejaré de escribir y me dedicaré a sentir.
lunes, 13 de diciembre de 2010
miércoles, 30 de junio de 2010
piensa en verde
Si la temperatura se entesta en mantenerse en "tropical" pasada la medianoche, mi subconsciente se empeña en estar "modo picante" ya de buena mañana...
al ir a buscar mi café con leche, sin el cual no podría avanzar más allá del bostezo, le digo al camarero (joven, tímido y estranjero) que me lo llevo (el café, que va a ser, si no)... a lo que el me pregunta: te pones el azúcar aquí? Si, sí, dame una cucharita que me lo meneo ipso-facto... y el tipo, anticipándose a mis prisas, alarga la mano en cuanto la sacaba del café (la cucharita, claro).Yo, cuchara goteante en mano y fiel a mis costumbres matutinas, le espeté: un momento, tío, o es que no la puedo chupar????
Y ya seguimos con la tónica de ayer, las chicas explotan a risotadas y el camarero se sonroja en cero coma.
Lo mejor, el comentario de una de ellas: miralo, pobrecito, el tan rojo y nosotras tan blanquitas.
al ir a buscar mi café con leche, sin el cual no podría avanzar más allá del bostezo, le digo al camarero (joven, tímido y estranjero) que me lo llevo (el café, que va a ser, si no)... a lo que el me pregunta: te pones el azúcar aquí? Si, sí, dame una cucharita que me lo meneo ipso-facto... y el tipo, anticipándose a mis prisas, alarga la mano en cuanto la sacaba del café (la cucharita, claro).Yo, cuchara goteante en mano y fiel a mis costumbres matutinas, le espeté: un momento, tío, o es que no la puedo chupar????
Y ya seguimos con la tónica de ayer, las chicas explotan a risotadas y el camarero se sonroja en cero coma.
Lo mejor, el comentario de una de ellas: miralo, pobrecito, el tan rojo y nosotras tan blanquitas.
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