sábado 25 de julio de 2009

TIEMPOS INTERESANTES

Tendemos a pensar con demasiada frecuencia que el hecho de navegar en calma chicha es ese fruto mal llamado estabilidad. Pocos se preguntan si la suave brisa puede conducirnos hacia el desastre, pero ahí están, ellos, los del puesto fijo con pocas posibilidades de recibir una patada en el culo. Pegados a su silla con palomitas pasadas de rosca, los fijos se amodorran, alargan de por si el ratito del almuerzo, dejan pasar a su vida personal para que se siente allí mismito, a su lado, para acompañarlos en estos ratos de hastío que crea la inactividad.
Yo,personalmente, desprecio a aquellos que hacen de su vida una rutina inamovible, y no hablo ya de los que sufren algun tipo de lesión en la que los imprevistos resultan fatales, sino de aquellos que, tal como reza el dicho popular "no se atreven a variar no fuera que se dieran cuenta de lo mucho que se están aburriendo".
Los aborrezco porque no están contentos con su condición, ni satisfechos. La queja asoma por sus bocas tan pronto despegan los labios. Son militantes de la envidia, y sobretodo, siempre tienen a punto un consejo sobre lo que debes hacer.
Si algo no soportan, es la visión de áquel que vive a salto de mata, sin domicilio de propiedad, sin hijos o sin compañero sentimental: tú si que vives bien... libre, sin cargas...yo en cambio, ya ves, la hipoteca, el cole, mi suegra...me tienen amargado, estoy por coger una baja por depresión, no lo aguanto...

Prefiero la sacudida, el traspiés, el imprevisto a la absurda comodidad de la monotonía...
Me alegro de estar viviendo tiempos interesantes, que no lo son tanto cómo los que vivieron mis padres, mis abuelos, por tener menos sangre, aunque la violencia de la ansiedad por el estatus empozoñe de la misma manera en la que lo hicieran las guerras, el hambre y el destierro.
Quizás por eso esta mañana me desperté sobresaltada al darme cuenta de lo soñaba: dormía dentro de una balsa, la mar de tranquila, mientras era arrastrada, suavemente, hacia el acantilado, el abismo, el hundimiento de mi misma.

sábado 2 de mayo de 2009

BENDITA VEJEZ


¿Sabes? El otro día leía (y compartía)la opinión de Pennac en la que afirma que "la niñez es una edad donde uno tiene la obligación de aburrirse". Hace un montón que no me aburro, es más, tiendo a pensar que es algo que ya no volverá a pasarme: tengo miles de cosas en las que pensar, soy de naturaleza curiosa y además, poseo el don de la dispersión: algo muy preciado en según que momentos.
A lo que iba: Me tocaba ir al médico por un puro trámite, algo así como una fe de vida, que vas al banco y le dices al tipo: mire, todavía ando, respiro y tengo la misma cara, si el tío del banco decide que sigues siendo la misma persona, tranquila, todo sigue igual, a no ser que, con las vueltas que da la vida, tengas algo pendiente y el hijoputa se niegue a reconocerte dándote así la defunción monetaria...(éste és un claro ejemplo de dispersión)
Pues como todo andaba en torno a una lesión en el pie, decidí ser coherente y subir en ascensor. El ascensor, una especie de caja que despierta la buena educación entre extraños, contenía un cochecito de bebé(relleno de bebé), una señora agarrada al cochecito como si fuera algo carísimo, un mequetrefe de metro de altura agarrado a la sombrilla del cochecito (tendrán razón toda esa gente que afirma sin pudor que a raíz de la reproducción todo gira entorno al nuevo individuo) y una dulce, bien vestida y agradable viejecita.
La octagenaria compartía destino conmigo, me dijo estar un poco ciega, un poco sorda, aunque la bufanda que le abrigaba el cuello le hacía juego con la sombra de ojos... me pareció estupenda, vital y optimista, y como íbamos a la misma consulta, camino de la misma ya me dió la vez.
Con sorpresa nos topamos de que la doctora estaba en su ratito del desayuno, eso si, indicado en el horario de la puerta(media hora justa) pero como las dos éramos gente acostumbrada a ejercer paciencia, nos sentamos, y aproveché el cuarto de hora regalado para zambullirme de nuevo en Marsé.
(pasaron los quince minutos y lo único que me sacó de mi trance fue una rubia ajada por la edad y el sobrepeso, que buscando el sol me lo tapó e interrumpió mi extasis literario)
Volvió puntualísima de almorzar nuestra querida doctora, entraron una, dos, luego la anciana que saliendo del ascensor me dió la tanda... terminé el párrafo del libro, me levanté y Oh!la rubia descuidada rauda y veloz se introduce en la consulta. Y yo, que la paciencia, la ejerzo en el trabajo y con mis queridos, pero el que se me pasen por encima me saca de mis casillas, decidí actuar: así que me incluyo en la consulta como si aquello fuera el ascensor del que había recibido el turno, e insultantemente educada me pronuncié en cuanto la rubia se disponía a abrir el pico: perdón, señoras:¿son ustedes compañeras de trabajo? La rubia, con gesto extraño negó con la cabeza. Entonces está claro que ha habido una confusión, tendrá que esperar a que llegue su turno, como todos... Palideció ligeramente y masculló: es mi turno, me lo dió la anciana del pañuelo azul... Me extraña, le espeté con un derroche de seguridad, hemos subido juntas en el ascensor..podría decirle, una por una,todas las personas que había en esta sala de espera, pero a usted, no la recuerdo, debe haber llegado después de nosotras, entonces, si me disculpa... y la acompañé a la puerta con la determinación de aquellos que se niegan a vivir siendo una sombra.
Una vez dentro, tras una cordial charla, conseguí mi confirmación de baja, me dispuse a despedirme y fue entonces, cuando la doctora me sacó de dudas diciéndome: no le hagas mucho caso, esta pobre vieja se divierte dándo la tanda a todo dios con el único afan de sembrar la discordia a su paso....
Mira tú, la jodida, lo entrenada que estaba que ya ni se quedaba para ver los resultados de su infantil divertimento, y en mi mente, con la sonrisa en los labios, circulaba la idea de tomarle el turno para cuando la vejez me permita este tipo de chiquilladas amparada e indultada por la demencia senil...a la vejez, ciruelas, tú!

jueves 19 de marzo de 2009

TEMPS DE COLLITA


Sostengo en mi mano el fruto maduro de tu bajo vientre: hinchado y colorado, palpita goloso pidiendo mi sexo... es tan hermoso el espectáculo que prefiero observar como resbalan mis dedos por él. Juegan a rodear, presionar y,de vez en cuando,husmear dentro.Pruebo con dos, luego tres, por todas partes, hasta ser devorado sin previo aviso, a lo que yo, vanidoso, me retiro inmediatamente. Protesta, se abre y grita sin voz a la par que tú sonries.La mirada turbia me indica que pronto, uno de nosotros no podrá resistir por mucho tiempo, desprendiéndose de los lazos que lo mantienen inmóbil para someter al otro. Quiero verte temblar, sacudirte entre espasmos y volver a mirar, entre tus piernas, como tu placer y el mío resbalan hasta manchar las sábanas.

sábado 7 de febrero de 2009

Tener a mano

Empiezo a leer:

"Tenía a mano su pasión. La que mejor le sentaba. La que conseguía convencerla de que era la única mujer sobre la capa de la tierra que podía abastecer su deseo. El único recipiente posible.
Y lo mantuvo vivo."

Y me digo que no parece existir literatura posible cuando no hay tramas que lleven al protagonista a una decisión difícil. No parece viable, ni interesante que alguien sepa ser feliz.
Sencillamente, aburre. Alguien comentó que, en sí, la función de una historia explicada por otro es la de purgar el propio dolor en el reflejo de la ficción. Y que parezca real.
Después de una descripción idílica de bienestar encuentras al Destino haciendo de las suyas, léase un accidente, una muerte, un abandono inesperado, una visita revolucionaria, una guerra. Algo que interrumpe contra voluntad de los retratados la felicidad en que vivían.
("Se es feliz por poco tiempo" parece ser la moralina que subyace al planteamiento).

Y después, mucho o poco, (dependerá del coraje de los retratados) se sobreponen como pueden (eso depende de la manera o forma en la que se estile desarrollar el hilo del argumento) hasta recuperar el marco idílico de su felicidad, no sin antes alguna penuria más o menos compleja, aventurera, intelectual o emocional.
Cabe puntualizar que por "felicidad" cada uno entiende algo distinto. No parece la misma felicidad la de Danielle Steel, la de Larsson o la de Torres.
("Para valorar hay que perder y, solo los grandes, reconquistan" parece la moralina que subyace al desenlace de la historia).

Y sin embargo, sigue funcionando.
No solo se compran, sino que también se leen. Y si no responden al parámetro, ni se compran (quizá sí, pero porque queda bien tener algún imposible en casa), ni se leen.

Y luego, por curiosidad, busco la expresión "tener a mano".

Y leo:
tener a ~.
1. loc. verb. Refrenar, contener.

Y luego releo:
"Tenía a mano su pasión. La que mejor le sentaba. La que conseguía convencerla de que era la única mujer sobre la capa de la tierra que podía abastecer su deseo. El único recipiente posible.
Y lo mantuvo vivo."

Y a continuación busco: estulta

domingo 4 de enero de 2009

Llamadme falsa

Ayer me encontré con un par de bienintencionados que decidieron renunciar al tabaco a la vez que estrenaban año. Les felicité, por supuesto, dejar un hábito requiere grandes dosis de optimismo y reconocimiento ajeno, pero lo mejor vino en cuanto prendí uno de mis cigarrillos para fumármelo, sin complejos ni piedad, en medio de la reunión. Sanders me miró incrédulo a la vez que me espetaba: ¡Pero bueno! ¡Has vuelto a fumar! Yo que te tenía como ejemplo a seguir, en un pedestal, de hecho, gracias a tí me animé... y ahora qué? Significa eso que no hay héroes? He estado adorando a un falso mesías?
Entonces recordé una noticia que leí en la prensa sobre una mujer que dijo perderlo todo en los atentados del 11S, que fundó un grupo de ayuda para las víctimas haciendo un gran trabajo, por cierto, y que años después descubrieron el pastel de que a ella no se le había perdido nada entre los escombros del desastre sino que además ni estaba en ese momento... como era de esperar, le arrancaron los galones, la señalaron (y la señalan) en público y supongo que debe figurar en una de esas simpáticas listas donde puedes saber cual es el oscuro pasado de tu vecindad, al más puro estilo americano que se mete y se saca la libertad personal en el bolsillo como si fuera un billete a cambiar en cuanto se le antoja un nuevo capricho.
Así funcionan muchas cosas: mi gruesa comadrona me recomienda que no suba de peso, mi librero no lee más que el periódico, los casados te dicen que lo mejor es estar soltero....en fin, pilarín, haz lo que digo, no lo que yo hago

martes 30 de diciembre de 2008

Qualsevol nit pot sortir el sol

Ja havia acceptat el fet: jo amb els meus, ja en tenia prou. I de sobte, de convidada a una festa on el cos és el protagonista, hi ha algú que et mira endins pels ulls i reconeixes el teu igual.
Com retrobar una amistat evaporada pels anys o recuperar un objecte estimat que donaves per perdut.

Aquell dia vaig tenir la certesa absoluta: No m'en separaré mai
...a no ser que ell vulgui marxar.

lunes 22 de diciembre de 2008

DAR EN EL CLAVO

Dicen que un clavo quita otro clavo, otros opinan que quitarse una espinita también es síntoma de satisfacción.Yo que busco la paz conmigo misma sin resbalarme en la mística opté por lo drástico: ya que no ligamos, vayamos a una fiesta de sexo en grupo.
Cuando lo comenté con mis amigas, todas, absolutamente todas, estaban entre encantadas y muertas de la envidia, así que me reafirmé en la idea de la terapia de shock dando el sí a la invitación a la vez que citaba a mis más queridas para echarme una mano en lo que concierne a temas de imagen personal.
Por el camino cayeron mis cejas, los granos de la cara a base de arcilla del mar Muerto, los callos de los pies, los pelos del sobaco, de las ingles y las piernas (esta operación fue muy, muy dolorosa), liberar a la parte final de mi intestino de material obsoleto, buscar vestuario para la cena y para la fiesta...en 24h!!!

Mi bisabuela (en paz descanse) no se cansó de decirme: "Tú, súbete a la moto, aunque te costipes" Sabio consejo: pero a punto estuve de resfriarme, el vestuario no se adecuaba a la temperatura del mundo exterior.En el bar, atestado de gente, olía a tabaco,todos los invitados estaban camuflados en la barra, sorbiendo un poco de valor con alta graduación: mi misión(u objetivo)fue localizar 3, 3 lindos tipos para dar el sí definitivo... el primero, emergiendo desde el fondo, grande, una especie de minotauro adormilado con una morena con gafas(LUEGO TE PILLO EN CUANTO TU MUJER ESTÉ ENFEINADA),el segundo, un petiso medio francés, guapo de cara y mejor cuerpo, con muy buen humor....(ÉSTE BAJITO SE LE VE SALADITO), y el tercero, un malagueño con el pelo negro, rizado, una peca a lo Marilyn y una gracia salerosa que hizo, en definitiva, que decidiera quedarme...
En el bar hubo un poquito de cachondeo, presentaciones más o menos cómodas... yo estaba relajadísima(supongo que el porro taleguero que me fumé en coche también ayudó) Luego decidimos irnos, unas 20 personas, 8 coches y 2 motos, nadie sabía la dirección de la casa(si perdias la comitiva, te jodias pero bien) nadie tenía el telf de nadie...
Tras muchas vueltas parriba y después de unos diez minutos sin ver casas, carteles o alguna referencia de dónde íbamos, llegamos a una casita en la montaña con vistas a la ciudad, un espantoso afán en imitar el estilo modernista en una terraza algo más que enorme, una piscina tan grande como mi casa, un yacuzzi como la cocina de mi vecina(exterior, pero el agua climatizada a 38º), una sala de estar con vistas, un dormitorio en el piso de arriba con vistas tb pero más oscuro, camas gigantescas, picoteo vario, hielo, 10 botellas de refrescos varios, toallitas de culo y kleanex por todas partes.
Al llegar montamos la mesa y distribuimos las cosas, ahí ya hubo muy buena onda, el gigante dormilón me hizo un café, el malagueño me comió la oreja y mi amigá se fugó de la fiesta porque al fin y al cabo, descubrió que por mucho morbo que dan las orgías, lo suyo era pegarse el lote únicamente con el hombre que la convenció para asistir.
Las chicas traían un pequeño equipo, lo que me dio la razón y saqué de mi bolso una diadema blanca que me hacía de faldita sacándome la ropa interior en el piso de arriba mientras los chicos se relajaban a golpe de porro y cubata.
Intenté ponerme en la sala no muy en medio y con la espalda cubierta, pero una de las chicas me dio la mano y me llevó hacia el centro, alguien me besó el cuello, cerré los ojos justo un segundo y cuando volví a abrirlos tenia a 5 personas acariciándome y besándome entre ellos.
Al poco, el malagueño con sonrisa de presentador me llevó a un rincón y yo le hice la ola...
Luego, escocida de tanto trasiego, me monté un cubata y me lo bebí sentada en una silla a modo de espectador mientras otras 6 personas practicaban sexo entre ellas. Entonces el tipo que me besó el primero se sentó a mi lado, me confesó no haber follado pero insistió en que se lo estaba pasando en grande.Como me gustaba y se le veía un poco cortado le ofrecí pegarnos un bañito abajo para estar tranquilos con la condición de que no añadiéramos a nadie más. Bajamos y nos besamos en la piscina un millón de veces, entonces él me dijo lo que me pareció más romántico de la velada:Yo no he follado con nadie, tú has follado con todos pero te has liado conmigo"
OOHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH
En fín, que me pareció muy tierno y me pasé el resto de la noche de besuqueo sentimentaloide en el sofá enfrente de los morros de todo dios hasta que a las 6, los cocainómanos del piso de arriba decidieron que la fiesta se había terminado (había gente dentro de la habitación de arriba que no salió) Esto pasaba a las 6 de la madrugada, mi romántico amigo le decía muy suave a sus amigos que se había enamorado.Tuvimos un problemilla con el tema de los coches pero él me cogió de la mano diciéndome: TU Y YO SUBIREMOS A ESE COCHE -(música de violines, please)
A medio camino, unos decidian si seguir la fiesta en Ponferrada, él preguntó- ¿que tal Ponferrada? Un poco lejos ¿Ponent? Bueno ¿Alérgico al orden, gatos o al polvo? Tengo la cama sin hacer, un gato y poco tiempo. PERFECTO PUES.

Salí triunfadora, con el capitán del equipo debajo del brazo y los vítores del resto de los ocupantes del coche a modo de banda sonora.
Mi Sol de invierno se portó como el casto José: me regaló todo su cariño, nos dimos los pies y desayunamos en la cama, yo café y porro, él un zumo de piña que le astillé a mi compi de piso (perdón)

Una noche digna de un episodio de sexo en nueva york, porque no eran unos guarros y enseguida se coscaban de cuando querias rollo y cuando no, nadie te la mete si no se lo pides.
Yo pienso repetir, si alguien se apunta...