miércoles, 30 de julio de 2014

CATOLICISMO 2.0

Bienvenidos a una nueva semana, semana que empieza en Julio y termina en agosto: semana que aprovecho sobre reflexionar sobre la herencia cultural de la religión: al igual que el Karma, la religión con la que nos ha tocado vivir condiciona nuestra actitud hacia la vida por causas anteriores a nuestro nacimento, pero tiene algo insólito y maravilloso para los tiempos que corren y difícilmente encontramos en otras religiones: es flexible cual el bambú; se puede robar, matar, no amar a Dios sobre todas las cosas y hasta siete PECADOS CAPITALES más que, si en el último momento mostramos profundo y sincero arrepentimiento (tampoco es estrictamente necesario, un sobre al más puro estilo Bárcenas será suficiente) y nuestro historial quedará tan blanco como el ojete de un gay tras pasar por corporación dermoestética.Gran parte de los corderos de Dios gobiernan o reinan a su antojo.También últimamente los gestores de los corderos de Dios también se han visto involucrados en blanqueo y sobeteo (como una vez me dijo un convencido católico, los sacerdotes tan sólo son hombres)Resulta gracioso que el ultracatólico en poco se asemeja a un buen cristiano.

jueves, 10 de abril de 2014

DESPIERTA LA PERRA QUE HAY EN TÍ

 
Hace demasiado que no añado nada a ninguno de los blogs, y eso, tal cómo está el mundo, es cómo si no tuviera nada de decir.
MENTIRA
La perra que hay dentro de mí ha dormitado sin más pretensión que comer, dormir, leer y follar... sin ánimo de compartir.
Y es que me entró (ahora sí que comparto) un hastío de mí misma, cómo voy a creerme diferente, chistosa u ocurrente cuando sales fuera y te encuentras tremendas personas que te dan mil vueltas, que vive más intensamente, o son meridianamente diferentes al resto de borregos que se suele encontrar uno en los pasillos del metro...
Me pareció que estaba siendo exhibicionista y egocéntrica a la vez.

HASTA AHORA
Mi lengua viperina (que jamás se ha tomado unas vacaciones) arde en deseos de volver a poner de vuelta y media a quien se me presente con las gilipolleces de siempre, aunque en mi caso, ese exceso de sinceridad o espontaneidad me ha servido para vivir en estos momentos, tiempos interesantes.
Gracias a esta nueva visión del mundo he descubierto que, en comparación con el resto, peco de modestia y de exceso de celo con mi intimidad, he estado buceando en las redes: no os lo recomiendo, porque al contrario que en el mar el truco es tirarse de cabeza, en el océano de las redes sociales es mejor ir paso a paso, con cautela, y sobre todo, con mucho filtro.
Hay quien lo tiene TODO colgado, para que el día que decida acabar con su vida, no se haga necesario la búsqueda de antiguas agendas personales, bastará con colgar en la barra de estado 
ME HE SUICIDADO, con las últimas voluntades y las coordenadas del sepelio como archivo adjunto para que todo el mundo se dé por enterado y, por supuesto, pueda deshacerse en los oportunos cumplidos al recién fallecido via facebook.
Hemos llegado a un punto en que los informativos recomiendana a los adolescentes estar en las redes para no sufrir discriminación.
Pero estamos filtrando tanto lo que publicamos que hasta el twitter ha perdido esa sabrosura del calentón y la tecla fácil.


QUIEN HA DESPERTADO A LA PERRA?
La gilipollez ajena y la propia.
La opinión de aquellos a quien respeto y admiro, con vidas diferentes, pero coherentes (no estoy hablando de ecologistas) gente que está harta (literalmente) de buenismos, quejas occidentales de primermundistas, que quiere investigar, ahondar en todo aquello que nos sacude, nos desarma y nos duele.
Un gran reto cuando llevo más de dos años siendo domesticada para mover la colita, comer de mi plato y alegrarme siempre de verte, a pesar de la mala vida que me das.

La perra vuelve a tener ganas de guerra, no tiene miedo a la herida, sí al sofá, a la barriga, a la desidia, a la muerte en vida.












lunes, 13 de diciembre de 2010

MARAVILLAS DE LA TECNOLOGÍA

El día que la compré, harta de pasar frío, me pareció estupenda. Claro está, en cuanto hizo su aparición el aparato de aire acondicionado,le dí puerta sin rencor ni malos rollos, todo lo contrario: la desmonté, la limpié y la guardé con su porex, bolsitas de plástico e instrucciones en su caja original esperando la ocasión de reaprovecharla. Dos años estuvo de servicio que le valieron el apodo de "el asador de pollos", ya que ella(una estufa de cuarzo de pie) fue quien calentó mis ideas y fijó el color de mis mechas durante todo ese tiempo sin soltar una tos.
Ahora, esperaba paciente en el trastero a que alguna amistad con el contador pinchado necesitara de ella...
Ayer todo se precipitó, la estufa de gas perdía fuelle y amenazaba con incendiar la casa no sin antes acabar con nosotros. A riesgo de pagar muy caro el atrevimiento de añadir 2.000w a mi instalación vintage de electricidad la conecté...
No sabria explicar con palabras tamaña satisfacción, pues su lugar ideal fue a los pies de la cama, dónde sobrarían las sábanas en esta tarde de invierno que nos faltaba por despachar, así que me fui al baño, ni corta ni perezosa, a rasurar todo pelo innecesario, hacer una limpieza profunda de mi misma y hacer sitio para el oso que debía adentrarse en mis cavernas...
Nunca estuve tan cómoda en pleno invierno como el dia en que fue ella mi fuente de calor y luz, tiñiendo la habitación con su calidez de nivel 2.
Puedo deciros que empecé sola, muerta de curiosidad por ver cómo el cuerpo hambriento engullía mis pequeños dedos que se escurrían de un lado a otro buscando el lugar que ofrecía más presión.
Ya a dos manos, mi cavernícola apareció en la puerta: sorprendido ante tal iniciativa, decidió despojarse de la ropa que lo aprisionaba y vino a beber en compañía de mis dedos.
Ojalá pudiera contaros qué se siente cuando tus manos, las suyas y su lengua invaden tu cuerpo, o el placer que supone tener todas las líneas ocupadas....
Un polvo tribanda, eso es lo que fue, pues no hubo rincón que no fuera penetrado hasta el final, lo único que lamento es no tener más espejos en el cuarto y ver, además de sentir, todo lo que este hombre me ofrece.
Quizás la tecnología avance tanto que,algún día, pueda hacer de él tres hombres que me invadan al unisono sin temor a pillar un resfriado. Entonces, amigos míos, dejaré de escribir y me dedicaré a sentir.

miércoles, 30 de junio de 2010

piensa en verde

Si la temperatura se entesta en mantenerse en "tropical" pasada la medianoche, mi subconsciente se empeña en estar "modo picante" ya de buena mañana...

al ir a buscar mi café con leche, sin el cual no podría avanzar más allá del bostezo, le digo al camarero (joven, tímido y estranjero) que me lo llevo (el café, que va a ser, si no)... a lo que el me pregunta: te pones el azúcar aquí? Si, sí, dame una cucharita que me lo meneo ipso-facto... y el tipo, anticipándose a mis prisas, alarga la mano en cuanto la sacaba del café (la cucharita, claro).Yo, cuchara goteante en mano y fiel a mis costumbres matutinas, le espeté: un momento, tío, o es que no la puedo chupar????
Y ya seguimos con la tónica de ayer, las chicas explotan a risotadas y el camarero se sonroja en cero coma.
Lo mejor, el comentario de una de ellas: miralo, pobrecito, el tan rojo y nosotras tan blanquitas.

sábado, 25 de julio de 2009

TIEMPOS INTERESANTES

Tendemos a pensar con demasiada frecuencia que el hecho de navegar en calma chicha es ese fruto mal llamado estabilidad. Pocos se preguntan si la suave brisa puede conducirnos hacia el desastre, pero ahí están, ellos, los del puesto fijo con pocas posibilidades de recibir una patada en el culo. Pegados a su silla con palomitas pasadas de rosca, los fijos se amodorran, alargan de por si el ratito del almuerzo, dejan pasar a su vida personal para que se siente allí mismito, a su lado, para acompañarlos en estos ratos de hastío que crea la inactividad.
Yo,personalmente, desprecio a aquellos que hacen de su vida una rutina inamovible, y no hablo ya de los que sufren algun tipo de lesión en la que los imprevistos resultan fatales, sino de aquellos que, tal como reza el dicho popular "no se atreven a variar no fuera que se dieran cuenta de lo mucho que se están aburriendo".
Los aborrezco porque no están contentos con su condición, ni satisfechos. La queja asoma por sus bocas tan pronto despegan los labios. Son militantes de la envidia, y sobretodo, siempre tienen a punto un consejo sobre lo que debes hacer.
Si algo no soportan, es la visión de áquel que vive a salto de mata, sin domicilio de propiedad, sin hijos o sin compañero sentimental: tú si que vives bien... libre, sin cargas...yo en cambio, ya ves, la hipoteca, el cole, mi suegra...me tienen amargado, estoy por coger una baja por depresión, no lo aguanto...

Prefiero la sacudida, el traspiés, el imprevisto a la absurda comodidad de la monotonía...
Me alegro de estar viviendo tiempos interesantes, que no lo son tanto cómo los que vivieron mis padres, mis abuelos, por tener menos sangre, aunque la violencia de la ansiedad por el estatus empozoñe de la misma manera en la que lo hicieran las guerras, el hambre y el destierro.
Quizás por eso esta mañana me desperté sobresaltada al darme cuenta de lo soñaba: dormía dentro de una balsa, la mar de tranquila, mientras era arrastrada, suavemente, hacia el acantilado, el abismo, el hundimiento de mi misma.

sábado, 2 de mayo de 2009

BENDITA VEJEZ


¿Sabes? El otro día leía (y compartía)la opinión de Pennac en la que afirma que "la niñez es una edad donde uno tiene la obligación de aburrirse". Hace un montón que no me aburro, es más, tiendo a pensar que es algo que ya no volverá a pasarme: tengo miles de cosas en las que pensar, soy de naturaleza curiosa y además, poseo el don de la dispersión: algo muy preciado en según que momentos.
A lo que iba: Me tocaba ir al médico por un puro trámite, algo así como una fe de vida, que vas al banco y le dices al tipo: mire, todavía ando, respiro y tengo la misma cara, si el tío del banco decide que sigues siendo la misma persona, tranquila, todo sigue igual, a no ser que, con las vueltas que da la vida, tengas algo pendiente y el hijoputa se niegue a reconocerte dándote así la defunción monetaria...(éste és un claro ejemplo de dispersión)
Pues como todo andaba en torno a una lesión en el pie, decidí ser coherente y subir en ascensor. El ascensor, una especie de caja que despierta la buena educación entre extraños, contenía un cochecito de bebé(relleno de bebé), una señora agarrada al cochecito como si fuera algo carísimo, un mequetrefe de metro de altura agarrado a la sombrilla del cochecito (tendrán razón toda esa gente que afirma sin pudor que a raíz de la reproducción todo gira entorno al nuevo individuo) y una dulce, bien vestida y agradable viejecita.
La octagenaria compartía destino conmigo, me dijo estar un poco ciega, un poco sorda, aunque la bufanda que le abrigaba el cuello le hacía juego con la sombra de ojos... me pareció estupenda, vital y optimista, y como íbamos a la misma consulta, camino de la misma ya me dió la vez.
Con sorpresa nos topamos de que la doctora estaba en su ratito del desayuno, eso si, indicado en el horario de la puerta(media hora justa) pero como las dos éramos gente acostumbrada a ejercer paciencia, nos sentamos, y aproveché el cuarto de hora regalado para zambullirme de nuevo en Marsé.
(pasaron los quince minutos y lo único que me sacó de mi trance fue una rubia ajada por la edad y el sobrepeso, que buscando el sol me lo tapó e interrumpió mi extasis literario)
Volvió puntualísima de almorzar nuestra querida doctora, entraron una, dos, luego la anciana que saliendo del ascensor me dió la tanda... terminé el párrafo del libro, me levanté y Oh!la rubia descuidada rauda y veloz se introduce en la consulta. Y yo, que la paciencia, la ejerzo en el trabajo y con mis queridos, pero el que se me pasen por encima me saca de mis casillas, decidí actuar: así que me incluyo en la consulta como si aquello fuera el ascensor del que había recibido el turno, e insultantemente educada me pronuncié en cuanto la rubia se disponía a abrir el pico: perdón, señoras:¿son ustedes compañeras de trabajo? La rubia, con gesto extraño negó con la cabeza. Entonces está claro que ha habido una confusión, tendrá que esperar a que llegue su turno, como todos... Palideció ligeramente y masculló: es mi turno, me lo dió la anciana del pañuelo azul... Me extraña, le espeté con un derroche de seguridad, hemos subido juntas en el ascensor..podría decirle, una por una,todas las personas que había en esta sala de espera, pero a usted, no la recuerdo, debe haber llegado después de nosotras, entonces, si me disculpa... y la acompañé a la puerta con la determinación de aquellos que se niegan a vivir siendo una sombra.
Una vez dentro, tras una cordial charla, conseguí mi confirmación de baja, me dispuse a despedirme y fue entonces, cuando la doctora me sacó de dudas diciéndome: no le hagas mucho caso, esta pobre vieja se divierte dándo la tanda a todo dios con el único afan de sembrar la discordia a su paso....
Mira tú, la jodida, lo entrenada que estaba que ya ni se quedaba para ver los resultados de su infantil divertimento, y en mi mente, con la sonrisa en los labios, circulaba la idea de tomarle el turno para cuando la vejez me permita este tipo de chiquilladas amparada e indultada por la demencia senil...a la vejez, ciruelas, tú!

jueves, 19 de marzo de 2009

TEMPS DE COLLITA


Sostengo en mi mano el fruto maduro de tu bajo vientre: hinchado y colorado, palpita goloso pidiendo mi sexo... es tan hermoso el espectáculo que prefiero observar como resbalan mis dedos por él. Juegan a rodear, presionar y,de vez en cuando,husmear dentro.Pruebo con dos, luego tres, por todas partes, hasta ser devorado sin previo aviso, a lo que yo, vanidoso, me retiro inmediatamente. Protesta, se abre y grita sin voz a la par que tú sonries.La mirada turbia me indica que pronto, uno de nosotros no podrá resistir por mucho tiempo, desprendiéndose de los lazos que lo mantienen inmóbil para someter al otro. Quiero verte temblar, sacudirte entre espasmos y volver a mirar, entre tus piernas, como tu placer y el mío resbalan hasta manchar las sábanas.