miércoles, 30 de julio de 2014
jueves, 10 de abril de 2014
DESPIERTA LA PERRA QUE HAY EN TÍ
Hace demasiado que no añado nada a ninguno de los blogs, y eso, tal cómo está el mundo, es cómo si no tuviera nada de decir.
MENTIRA
La perra que hay dentro de mí ha dormitado sin más pretensión que comer, dormir, leer y follar... sin ánimo de compartir.
Y es que me entró (ahora sí que comparto) un hastío de mí misma, cómo voy a creerme diferente, chistosa u ocurrente cuando sales fuera y te encuentras tremendas personas que te dan mil vueltas, que vive más intensamente, o son meridianamente diferentes al resto de borregos que se suele encontrar uno en los pasillos del metro...
Me pareció que estaba siendo exhibicionista y egocéntrica a la vez.
HASTA AHORA
Mi lengua viperina (que jamás se ha tomado unas vacaciones) arde en deseos de volver a poner de vuelta y media a quien se me presente con las gilipolleces de siempre, aunque en mi caso, ese exceso de sinceridad o espontaneidad me ha servido para vivir en estos momentos, tiempos interesantes.
Gracias a esta nueva visión del mundo he descubierto que, en comparación con el resto, peco de modestia y de exceso de celo con mi intimidad, he estado buceando en las redes: no os lo recomiendo, porque al contrario que en el mar el truco es tirarse de cabeza, en el océano de las redes sociales es mejor ir paso a paso, con cautela, y sobre todo, con mucho filtro.
Hay quien lo tiene TODO colgado, para que el día que decida acabar con su vida, no se haga necesario la búsqueda de antiguas agendas personales, bastará con colgar en la barra de estado
ME HE SUICIDADO, con las últimas voluntades y las coordenadas del sepelio como archivo adjunto para que todo el mundo se dé por enterado y, por supuesto, pueda deshacerse en los oportunos cumplidos al recién fallecido via facebook.
Hemos llegado a un punto en que los informativos recomiendana a los adolescentes estar en las redes para no sufrir discriminación.
Pero estamos filtrando tanto lo que publicamos que hasta el twitter ha perdido esa sabrosura del calentón y la tecla fácil.
QUIEN HA DESPERTADO A LA PERRA?
La gilipollez ajena y la propia.
La opinión de aquellos a quien respeto y admiro, con vidas diferentes, pero coherentes (no estoy hablando de ecologistas) gente que está harta (literalmente) de buenismos, quejas occidentales de primermundistas, que quiere investigar, ahondar en todo aquello que nos sacude, nos desarma y nos duele.
Un gran reto cuando llevo más de dos años siendo domesticada para mover la colita, comer de mi plato y alegrarme siempre de verte, a pesar de la mala vida que me das.
La perra vuelve a tener ganas de guerra, no tiene miedo a la herida, sí al sofá, a la barriga, a la desidia, a la muerte en vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
