jueves, 27 de noviembre de 2008

¿¿¿No querias caldo???

El sábado quedé con el informático, que aunque no me quita el sueño, es hombre atento y cumplidor. Era una tercera cita: su última oportunidad para conquistarme, y, por supuesto, decidió quedar como un campeón: se equivocó al recogerme, me llevó a un buffet libre y se hinchó a comer, aprovechando el rincón del postre para demostrarme a base de roce que a parte de cortés también podía ser viril. Mi cuerpo no tenía la misma opinión, la mente me gritaba: sal de esta situación YA! y mi sentido común me aconsejaba acabar la velada, irme a casa y finiquitar esta relación por e-mail.Así fue, tardé unos dias, mi sentimiento de culpa retrasó la ruptura pero no me hizo cambiar de opinión.Ya no quiero caldo, ni falta que hace, mejor me dedico a follar de vez en cuando para mantener la cabeza despejada y, sin duda, ahorraré tiempo, charlas insulsas y este complejo de "chica rara" que se disfraza de inofensiva para no asustar.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Mosquitas muertas

Nunca te fíes de una mosquita muerta, parece que no estén del todo aquí, que no den un paso sin pedir permiso, que sean incapaces de cualquier iniciativa... pero ahí están, como las princesas pidiendo ser rescatadas. Y ellos, encantados. Quise demostrar empiricamente que esto que digo no era verdad: aparqué mis ropas estridentes, las medias alocadas, los complementos chillones y los sustituí por elementos sobrios, lisos, completamente discretos. El maquillaje, el corte de pelo y la actitud en general también modificados. RESULTADO: A OJOS DE LOS HOMBRES SOY MUCHO MÁS LLAMATIVA AHORA QUE VOY DE SOSA.(Y si consigo una cita, que debo hacer, disfrazarme de estrecha, no chuparla, no opinar, esconder mis libros y sustituirlos por revistas del corazón?)

jueves, 13 de noviembre de 2008

MÁS VALE DROGA CONOCIDA...

Ayer asistí a un cumpleaños, del que una cosa sabía seguro: la gente que conocería sería interesante y no me equivoqué: un autor de novela negra recientemente reconocido, su pareja sentimental, C, una directiva de Panceta editorial a la que acababan de despedir por estar en su 8º mes de gestación, un editor de libristas, un par de arquitectos italianos, un ser andrógino iluminado, el homenajeado, un par de músicos...
Todos regalaron libros, el cumpleañero a su vez nos obsequió con un líquido amargo del que nos dijo "produce un leve efecto de placidez". Perdí el apetito pero advertí en el resto de invitados una sonrisa de satisfacción y un interés en las conversaciones que iba creciendo a medida que la noche avanzaba... por mi parte estaba alucinada con uno de los arquitectos, realmente guapo, muy curioso, de charla animada y para nada superflua... hasta que fui al baño y me vi la cara.
TENIA LAS PUPILAS MÁS DILATADAS QUE LA PANZA DE LA PREÑADA!!!!!!!!!!!
Entonces empezó la psicosis: intenté fijarme si el resto las tenía igual, pero por suerte para ellos todos lucían ojos oscuros.
Maldecí mi suerte, me sentía drogada, entré en pánico...no quise creer como verdadero todo lo que ví, no me fié de lo que los sentidos me mostraban, y, por supuesto, de la actitud dispuesta, el roce de las manos, la caricia en la cara del hermoso varón con el que platicaba...

Al llegar a casa, al fin a salvo, hice lo normal en estos casos: drogarme con algo a lo que estuviera acostumbrada(marieta cistellera), para que la sensación de colocada fuese familiarmente cálida.
Mi compi de piso dijo que me había visto mucho peor, mostrándome una instantánea que me hizo el día en cuestión:
-Aquí estabas mucho peor y no tomaste nada...
Terriblemente cierto(la foto correspondía a la época en la que me convertí en la niña del exorcista por puro subidón hormonal)

¿Por qué es preferible estar fumada como una rata (donde tus maravillosos botones azules también son delatores) o borracha (con la cara torcida y la risa tonta) que de droga sintética?
¿Dónde está la chica imprudente y alegremente despreocupada por su aspecto, su charla o lo que los demás pudieran censurar?
¿Es que siempre que me guste un tío tengo que tener estas crisis?
Cuando miro hacia atrás y recuerdo la imagen de mí completamente ajena a lo que estaba sucediendo me da la morriña por la ingenuidad perdida.

P.D:La buena noticia es que no me dolía nada, he dormido de maravilla con el sueño dulce en el que tan sólo eres un cuerpo retocido por el placer...