jueves, 27 de noviembre de 2008
¿¿¿No querias caldo???
El sábado quedé con el informático, que aunque no me quita el sueño, es hombre atento y cumplidor. Era una tercera cita: su última oportunidad para conquistarme, y, por supuesto, decidió quedar como un campeón: se equivocó al recogerme, me llevó a un buffet libre y se hinchó a comer, aprovechando el rincón del postre para demostrarme a base de roce que a parte de cortés también podía ser viril. Mi cuerpo no tenía la misma opinión, la mente me gritaba: sal de esta situación YA! y mi sentido común me aconsejaba acabar la velada, irme a casa y finiquitar esta relación por e-mail.Así fue, tardé unos dias, mi sentimiento de culpa retrasó la ruptura pero no me hizo cambiar de opinión.Ya no quiero caldo, ni falta que hace, mejor me dedico a follar de vez en cuando para mantener la cabeza despejada y, sin duda, ahorraré tiempo, charlas insulsas y este complejo de "chica rara" que se disfraza de inofensiva para no asustar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario