lunes, 27 de octubre de 2008

A la tercera, date por vencida

Te llamo. La primera vez te lo crees, a la segunda desconfías, pero la tercera... en la tercera afirmación ya sientes el sabor de la negación:
Ya lo decían las santas escrituras: Antes del canto del gallo me negarás tres veces.
Por la boca muere el pez, y las posibles relaciones por SMS

martes, 21 de octubre de 2008

ME LLAMA, NO ME LLAMA

Me llamó Oriol para cenar esta noche, Maxi para dormir en mi cama, Jordi para volver a verme, Joan para comer mañana y hasta el desastre de Marcos para saber como estaba... Pero ninguno era él, acumulando una pequeña desilusión cada vez que leo el emisor de la llamada y una punzada de dolor cada día que pasa. ¿Qué pasa? Pasa que pasa o parece que pasa. Pasemos pues, pero no se pasa... cuanta idiotez pasa por mi casa!!

viernes, 17 de octubre de 2008

QUEDEM?

Estic fins el collons de fumar!
Digam'ho a mí, que des de que ha marxat el R. no paro, i a sobre, el costo que vam comprar es una puta merda.
En porto del bó.
Menus mal, pq estaba histérica.
Jo em pensaba que no em pujava perque m'havia acostumat.
I una merda, es una caca, aquí el problema és que nosaltres som ties i els camells moros, això abans no passava...
Nena, hem de deixar de fumar
D'acord, com quedem?
Quedem que et feies un porro...

martes, 14 de octubre de 2008

Adiós a mi celestina

Cierto día, una de mis amigas que recibe con bastante frecuencia mis charlas sobre lo que quiero o no en la vida, decidió que había encontrado lo que yo llevaba tanto tiempo buscando sin éxito: El hombre perfecto.
El hombre perfecto debía ser guapo, tener buen humor, salud y desapego, porque en esa época sólo quería una cosa: reproducirme.
No esperaba la llegada de mi media mitad, ni pienso que las relaciones en las que hay hijos de por medio sean definitivas, desenvolverte con elegancia y seguir siendo amigos, amantes y padres compatibles entre sí me parece de malabaristas.
Sino imposible me resulta difícil de creer en cuanto me topo con las estadísticas.
Así que buscaba a alguien que quisiera lo mismo que yo, sin tener que prometernos amor eterno o sin preocuparme por si las estrías que dejaron en mis tetas los 6 meses de lactancia eran la razón por la que mi pareja ya no me hacía el amor.
Un día, N me llamó diciendo: te he encontrado al papi perfecto.
El reproductor en cuestión tenía ya dos criaturas en este planeta, una buena relación con la madre de sus hijos, no le faltaba trabajo, ni dinero, ni buen humor y además: era guapísimo.
No lo tenía yo muy claro, pues no la creí del todo, ella le había contado cuales eran mis intenciones y no había problema.
¿Sería verdad?
Pactamos una cena a 4, mi amiga con su pareja y nosotros dos.
Él, llegó tarde pero me impresionó: realmente era guapo, quizás demasiado joven, pero muy educado y con sentido del humor. La velada transcurrió sin más complicaciones que las que yo misma creé: había pasado el fin de semana quemando mis naves en un acto plenamente consciente de autoboicot.
Pero al día siguiente él preguntó a nuestra celestina si había algún tipo de trampa, y si podía obtener de alguna manera mi número de teléfono.
N me hizo saber que él tenía mucho interés y mi vanidad, junto a mi orgullo herido por un altercado de la semana anterior, dieron el SI.
Fué veloz, llamó enseguida, intentó concertar una cita para el mismo día a lo que mi orgullo herido y hambre de venganza con el género masculino dijeron NO puedo.Él me rogó (mi vanidad sonrió)ME MARCHO MAÑANA Y TARDARÉ UN MES EN VOLVER.
Tengo paciencia, tu, tené fe, cuando vuelvas, tendremos otra cita.
Durante su ausencia intercambiamos unos cuantos correos, me envió una postal de las de papel, con su sobre y matasellos, pero tardó un més más en regresar.
Finalmente, para cuando concertamos la cita, ya no estaba dolida, ni vanidosa, ni nada, estaba encantada de la vida, pero con el interés dormido.Pensé que era un tipo divertido, que podíamos charlar cordialmente... y se presentó un depresivo. Con el mismo rostro y el mismo timbre de voz había otro ocupando el cuerpo de aquel risueño e encantador autor de tantos mensajes.Me contó que llevaba 17 años psicoanalizándose, que terminó la terapia porque fue su psicoanalista quien dió por terminada la relación y que anduvo perdido de terapia en terapia hasta hacía bien poco, en cuanto encontró una conductista cognitiva que tras meses dió con la solución:
SI ALGO TIENE SOLUCIÓN, NO HAY QUE PREOCUPARSE, Y SI NO LA TIENE, RAZÓN DE MÁS PARA NO PREOCUPARSE...

Atónita y sin palabras me quedé...No pude explicarle que yo era partidaria de los clásicos:llamar a mis amigos y pegarme una borrachera cuando tenía algo por curar.

lunes, 13 de octubre de 2008

GRACIAS, COSMOS

-Tú, nena, pídeselo al cosmos, que viene solo...
-ahora resulta que todo lo malo que me pasa es porque lo he pedido!
-Que no, mujer, tú pide, ya verás
-vale: me pido un tío sin vuelta, alguien normal, que sea guapo, leído...
-frena, que el cosmos no da pa tanto.
-pues vaya con la mística!

jueves, 9 de octubre de 2008

El hombre-queso

Está como un queso, te lo digo yo que le he visto la foto...es la primera vez le gusta un tío que ya lo quisiera pa mí.
-Algo tendrá...será muy bajito o no trempará...todos tenemos un lado oscuro, cuando nos emparejamos, junto a aquello que nos fascina, va pegadita esa cosa que te saca de quicio, hablo por mí también.

A lo mejor le falta una pierna, una mano...
imposible, he visto las fotos y sólo falta lo que no sabemos
A lo mejor el hombre queso apesta a cabrales
nada, será cuestión de empezar a comer para que luego todo sean ventajas...

miércoles, 1 de octubre de 2008

COSAS QUE RARA VEZ CAMBIAN

Tomando una cerveza turbia con sabor ahumado frente a la pantalla iluminada y cansada por el trajín de ayer, no puedo permitirme el lujo de irme a dormir sin fijar mis impresiones, que, de aquí un rato, no serán las mismas.
Definitivamente, me cago de vergüenza en las primeras citas, me tenso como un palo y un ligero exceso de gilipollez agresiva invade todas mis conversaciones, la misma que borra la imagen de autosuficiencia haciendo aparición la parte que no se fía de tí. Te vuelve torpe, te trasnocha, te acaba poniendo entre su espada y tu pared.